Hace unos días me preguntaron cómo volver a poner el escritorio GNOME tal y como aparece al instalar Ubuntu. El problema surgió porque al instalar un Tema nuevo el tamaño de las letras era enorme y el escritorio dejó de ser útil: no se veían los menús, ni la mayoría de los botones… un desastre. Sin embargo, buscando en Internet encontré una solución que para estos casos viene muy bien.
Los pasos para volver a tener GNOME como si hubiésemos reinstalado desde el principio son los siguientes:
- Abrimos un Terminal (Aplicaciones > Accesorios > Terminal).
- Nos aseguramos de estar en nuestra carpeta personal ejecutando el siguiente comando:
cd - Borramos las carpetas que almacenan la configuración de nuestro sistema:
rm -rf .gnome .gnome2 .gconf .gconfd .metacity - Cerramos la sesión y al volver a acceder nos encontraremos con nuestro escritorio tal y como lo teníamos el día que lo instalamos.
Eso es todo amigos.
Fuente: rm -rf /


Pues francamente, no me gusta ni quiero que mi escritorio gnome en Ubuntu 10.04 se parezca ni de lejos a lo que es un Windows cualquiera. Llámese con la referencia que quieran. Ubuntu es Ubuntu y no precisa parecerse a ningún otro escritorio. Con su personalidad y su sistema propio.Si es que se le puede llamar así. Y ya que estoy aquí editando, escribiré que Ubuntu es infinitamente mejor que cualquier Windows.¿Entonces por que habría de personalizar mi Ubuntu en relación a Windows? No voy a enumerar aquí cuales son los motivos por que me faltaría sitio, y además tampoco quiero hacerlo. Quien quiera averiguarlo solo tiene que instalar cualquier versión de Ubuntu en su ordenador y comprobar lo que digo. Ni mas ni menos.
Saludos para todo el mundo (A los de Gündos también)